• Migrañas, cefaleas.
  • Dolor crónico de cuello y espalda.
  • Alteraciones motoras y de coordinación.
  • Problemas de estrés y relacionados con la tensión.
  • Desórdenes infantiles.
  • Alteraciones traumáticas cerebrales y medulares.
  • Fatiga crónica.
  • Escoliosis.
  • Desórdenes del Sistema Nervioso Central.
  • Trastornos emocionales.
  • Afectación de la ATM (Articulación Temporo-Mandibular)
  • Trastornos de Aprendizaje.
  • Síndrome de Estrés Post-Traumático.
  • Problemas Ortopédicos.